Preguntas y respuestas más frecuentes sobre protección en línea

Internet cambió el mundo desde su aparición, y continúa haciéndolo cada día con todos los espacios que son desarrollados buscando satisfacer algún interés en particular, desde el entretenimiento hasta la investigación científica.

Pero esta tecnología también tiene riesgos, especialmente para los niños y adolescentes, si la utilizan sin la debida supervisión de los adultos, ya que muchos contenidos pueden ser perjudiciales para su desarrollo integral.

Así como las redes sociales acercan a la gente, a las familias, a los amigos, también son un espacio donde pueden presentarse situaciones de violencia, abuso y explotación sexual de niños, pero que si los abordamos adecuadamente, podemos prevenirlos.

La prevención es el aliado más efectivo que tenemos para proteger a los chicos y adolescentes de los riesgos de Internet.

¿Cuáles son los principales riesgos para niños, niñas y adolescentes en el uso de internet y las redes sociales?

A través de estas tecnologías, los niños y jóvenes pueden exponerse a situaciones como el ciberacoso o extorsión; el grooming o la captación en línea con fines de acoso o abuso sexual; el sexting o difusión de contenidos de tipo sexual; o la pornografía infantil.

Ciberacoso: se da cuando el niño o adolescente recibe insistentemente agresiones, amenazas humillación, extorsión, burlas, hostigamiento, etc. a través de consolas de juego, celulares, Internet, correo electrónico, redes sociales. Ya sea como texto, imágenes, audios o videos, incluso el retoque de imágenes digitales.

Tiene la particularidad de que al ser digital, y darse en contextos públicos (por ej. redes sociales), los acosadores no se limitan a un grupo en particular, lugar o momento, es constante y sus ramificaciones pueden ser ilimitadas.

Se convierte en ciberacoso sexual cuando en estas amenazas y agresiones hay uso de términos con carga sexual con el fin de insultar a alguien, burlarse de su comportamiento sexual, hacer bromas o incluso amenazas sobre agresión sexual o violación, difundir rumores sobre el comportamiento sexual de una persona o presionar a alguien para que tome parte en una actividad sexual.

El ciberacoso sexual también incluye la distribución de fotos y videos de carácter explícitamente sexual tomados a niños, con el propósito de causar vergüenza o angustia emocional en la víctima, lo que se vincula con otros delitos tales como la difusión de pornografía infantil.

Grooming: es el acercamiento de una persona adulta, utilizando un perfil falso, a un niño, niña o adolescente, a través de videojuegos, sistemas de mensajería, redes sociales, chat virtuales, etc., con el objetivo de lograr un vínculo de confianza con la finalidad de producir contenido pornográfico, abusar sexualmente o con intenciones de extorsión.

Presenta varias etapas que se inician con el establecimiento de una relación “casual” on line, haciéndose pasar por alguien de la misma edad o similar, que se inicia de manera directa o a través del entorno social íntimo, luego el fortalecimiento de una amistad en la que la persona adulta gana la confianza del chico compartiendo los mismos gustos, temores, sentimientos, etc.

A través de ello el abusador recaba información sobre el niño o niña logrando ejercer un fuerte control emocional, incluso una situación de dependencia, sobre su víctima, a fin de intentar concretar el abuso sexual, sea a través de sexo virtual o un encuentro sexual físico (sin que el chico este consciente de que esta era la intención).

Por lo general este riesgo está fuertemente asociado a adultos pedófilos, o personas que buscan producir pornografía infantil para la comercialización de la misma.

Pornografía infantil: incluye toda representación de un niño, niña o adolescente realizando actividades sexuales explícitas, o mostrando sus partes genitales con fines predominantemente sexuales. Asimismo, abarca toda organización de espectáculos en vivo con representaciones sexuales explícitas en las que participaren niños, niñas y adolescentes. En Paraguay, la pornografía infantil se encuentra penada por el artículo 140 del Código Penal.

Sexting: es la difusión o publicación de contenidos (principalmente fotografías o vídeos), entre pares, de tipo sexual, producidos por el propio remitente, utilizando para ello el teléfono móvil u otro dispositivo tecnológico para compartirlo por lo general con su pareja, como una especie de flirteo o en ocasiones como parte de un juego sexual entre parejas.

Es importante entender el problema del sexting desde dos aristas; la viralización fuera del contexto de la pareja, o del remitente original y que al hablar de sexting entre adolescentes, o niños y niñas se trata de material catalogado como pornografía infantil. Por tanto si un adulto llega a compartirlo puede ser legalmente imputado.

¿Cómo podemos reducir los riesgos?

Algo fundamental es que los niños y adolescentes tengan bien en claro el concepto de privacidad, para que sepan que no es recomendable compartir todos los detalles de su vida, que pueden ser usados por personas extrañas para aprovecharse de ellos. Internet puede darnos la sensación de ser privado y seguro, pero no necesariamente es así: solo hace falta que alguien decida compartir un contenido nuestro para que todo el mundo lo tenga o lo vea. Viralizar solo tarda un segundo.

Es clave que entiendan las consecuencias posibles y que no compartan tampoco los contenidos que puedan herir a otras personas como videos o fotos íntimas de los mismos, que pudieran recibir a través de las redes sociales.

Es indispensable, mencionar a los chicos que nunca vayan a una cita con una persona que solo conocen de Internet o que contactan a través de alguna red social y que no pertenece a su círculo de amigos o conocidos de la vida real (del barrio, del colegio) que si existe alguna presión o chantaje para ello, por más terrible que parezca, nunca lo hagan y le pidan ayuda a sus padres, a una persona de confianza o a los profesores. Que no deben creer que las personas que están en las redes y que tienen un perfil determinado son quienes dicen ser, muchos adultos se hacen pasar por niños o niñas, creando perfiles falsos, con fotos falsas, para ganarse su confianza y luego abusar de ellos.

Otro punto es recomendar que nunca realicen cosas que les pidan otros y que los hagan sentir mal o tener vergüenza, como desnudarse y compartir contenidos íntimos, ante esto pedir inmediatamente ayuda de los padres o persona de confianza.

Es importante hablar de estos temas con los hijos.

También es muy relevante que los padres, madres, docentes y familias se reúnan en grupos a hablar, sin prejuicios sobre estos temas, de manera a compartir información y estar mejor preparados para enfrentar situaciones difíciles que afecten a los niños y adolescentes. Es importante no hacerlo desde la postura que lo anterior era mejor, sino de que estos son los tiempos en los que nuestros hijos e hijas están viviendo, y tenemos que adaptar nuestro conocimiento al contexto donde se da su experiencia.

¿Cómo podemos reconocer señales de abuso hacia nuestros hijos?

Una de las principales señales de alerta que hay que tener en cuenta es el retraimiento de los niños y adolescentes: que estén callados más de lo normal, que no quieran conversar como suelen hacerlo, hay ciertos temas que no quieren tocar, se sienten incómodos, distraídos en extremo, irascibles, que no quieren participar de reuniones familiares. Esto puede ser señal de que están siendo víctimas de algún tipo de violencia o abuso, ya sea en Internet o en la vida real, en el colegio, con sus amigos o por parte de desconocidos.

Por eso es tan importante mantener una comunicación permanente y fluida con ellos, para notar cuando su actitud cambia súbitamente y actuar para tratar de saber qué les está pasando. No en un plan inquisitivo, sino en un plan de una madre o padre que pregunta porque quiere que su hijo o hija este bien, porque le interesa su bienestar.

Es importante primero contenerlos, hacerlos sentir seguros, buscar soluciones en conjunto y luego ver si amerita algún tipo de acción para evitar que se repita.

Hablar con otros padres, madres y docentes también es necesario, ya que ellos pueden haber notado cambios en el comportamiento que nos pueden servir para intervenir a tiempo. Los amigos pueden ser una fuente indispensable de información acerca de su actitud cotidiana; ellos se darán cuenta más rápidamente si algo les está pasando. Así como también los amigos o compañeros pueden estar pasando por situaciones similares. Siempre es importante hacerlo con mucha calma y responsabilidad.

¿A dónde acudir o qué hacer si detectamos casos de abuso?

Si detectamos un caso de abuso o violencia, lo principal es que los niños y adolescentes sepan que estamos de su lado para apoyarles, que les ayudaremos durante todo el proceso, para que se sientan protegidos.

Es fundamental hacer la denuncia ante las instancias correspondientes, para combatir la impunidad y proteger a otras potenciales víctimas, además de identificar a los delincuentes y sancionarlos. Todos los adultos tienen la responsabilidad de denunciar casos de violencia contra niños y adolescentes.

Existen distintas instituciones que pueden recibir las consultas o denuncias, y que tienen diferentes niveles de responsabilidad para atenderlas, según el caso y el ámbito en el que se produjeron.

• Secretaría Nacional de la Niñez y la Adolescencia (SNNA): posee el servicio Fono Ayuda 147, que funciona las 24 horas. Recibe denuncias que deriva a las instituciones pertinentes.

• Ministerio de la Defensoría Pública: Defensoría de la Niñez y la Adolescencia: recibe denuncias de transgresiones a los derechos de niños, niñas y adolescentes, y promueve acciones al respecto. Llamar al (021) 292 586.

• Ministerio Público: recibe todo tipo de denuncias permanentemente.

- Unidad Especializada contra la Trata de Personas y la Explotación Sexual: llamar al 0800 11 4700, al (021) 454 611 o al (021) 205 851.

• Consejería Municipal por los Derechos del Niño, Niña y Adolescente (Codeni): recibe denuncias o redirecciona los casos a otras instancias pertinentes. Existe una en cada municipio.

• Dirección de Promoción y Protección de la Niñez y la Adolescencia del Ministerio de Educación y Ciencias: se encarga de trabajar con casos de maltrato, abuso sexual, acoso escolar y ciberacoso que se dan dentro de las instituciones educativas. Llamar al (021) 453 434.

• Policía Nacional: recibe denuncias.

- Unidad Especializada contra la Trata de Personas: llamar al (021) 447 714.

- Unidad Especializada contra Delitos Informáticos: llamar al (021) 441 111.

• Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social: recibe denuncias. Llamar al (021) 204 6013, interno 417.

• Secretaría Nacional de Tecnologías de la Información y Comunicación (SENATIC): es la instancia pública rectora de las políticas de TIC. No toma denuncias sobre acoso o abuso, pero orienta respecto a las instancias a las que se puede recurrir. Llamar al (021) 217 9000, interno 1700.

¿Dónde podemos obtener más información sobre estos temas?

Hay un montón de información en Internet sobre cómo proteger a los niños y adolescentes de los peligros de Internet, estos son solo algunos de ellos:

Lo Digital es Real: sitio de la campaña impulsada por UNICEF donde hay información sobre las principales formas de violencia contra los niños que se dan en Internet y formas de prevenir estas situaciones.

Red Natics: es la red de organizaciones latinoamericana por los derechos de los niños, niñas y adolescentes por un uso seguro y responsable de las tecnologías.

Conectate Seguro: sitio de la campaña de la Secretaría Nacional de tecnologías de la información y Comunicación de Paraguay que busca difundir información con la finalidad de crear conciencia en niños, jóvenes y adultos sobre los peligros en Internet.

Global Infancia: sitio web de la ONG paraguaya que trabaja con el fin de hacer realidad los derechos de los niños, niñas y adolescentes, siendo una de sus líneas de trabajo el desarrollo de acciones, materiales y conocimiento para promover el uso seguro de las tecnologías.

Pantallas Amigas: es una iniciativa que tiene como misión la promoción del uso seguro y saludable de las nuevas tecnologías y el fomento de la ciudadanía digital responsable en la infancia y la adolescencia.

Protección Online: trata temas de interés, tanto para adultos, jóvenes, adolescentes o incluso niños, para dar orientación sobre buenas prácticas, prevenciones, consejos y recursos informáticos.